INTIMA GEOMETRÍA
La cuadratura del círculo
me insinuaba al oído
que los octágonos son
dodecaedros dormidos.
La geometría del aire
bordaba risas de niños
en el agua, siempre huyendo,
por los siempre huidizos ríos.
Octaedros de ilusiones
y romboides algorítmicos
se sumergían en las múltiples
triangulaciones del ritmo.
Una mar de iris hipnóticos,
entre rayos de sol vivo
e inquietantes hexaedros,
daba a la espuma sentido.
Por las esferas del sueño
un pálpito de cilindros
removía las pirámides
de mi corazón elíptico.
Geómetra enamorado
de tus trapecios altísimos,
mi vida, ya en línea recta,
se incendiaba de aerolitos.
En tu horizonte de espejos,
la cuadratura del círculo,
desnudaba icosaedros
y perfiles de polígonos.
JUAN CERVERA SANCHIS
Domingo 16 Noviembre 2008. México
D. F.
ADIVINANZAS
1.-
¡Ay, que la luz no es la luz!
¡Ay, que el aire no es aire
y que el azul no es azul!
¡Que yo no soy yo, mi vida,
y tú, vida, no eres tú!
2.-
En el fondo del espejo,
el espejo, sorprendido,
intuyó que no era espejo
y se deshizo en añicos.
Los añicos no sabían
si eran lágrimas o gritos.
3.-
Más allá de la memoria
y del olvido
mentía y mentía la historia,
y aún más allá del olvido
mentía y mentía la memoria.
4.-
Si he de volver a nacer
tras mi muerte irremediable,
¿qué poder inexorable
me confirma su poder
con la fuerza irrevocable
de su insondable saber?
5.-
Sospecho que no estoy vivo.
Sospecho que soy un sueño
apenas entretejido
por la fantasía del agua
y el rojo ciego del vino.
Sospecho que no soy yo
éste que está aquí contigo.
Sospecho lo que sospecho
y no sé por qué te escribo,
con hilos de luna y sol,
en la pared del olvido,
esta extraña adivinanza
que mientras escribo olvido.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 11 Noviembre
2008

LÍNEA
En realidad, la Creación,
no es más que una línea,
un geométrico sueño entre sueños sin fin.
Pura geometría quiero decir, y digo.
Una línea y no más. Sólo una línea.
Recta, horizontal, oblicua,
vertical, paralela, quebrada o convergente
y, así, línea física y cuántica
o imaginaria línea de místicas visiones;
y aritmética línea y línea matemática,
y desmedida línea y línea medidísima,
y línea vida y muerte y muerte y vida en línea
y línea en voz y verbo y línea en ala y vuelo
y línea en sed y agua y línea en sol y viento.
Que no es más que una línea la Creación,
en su infinita acción inabarcable,
que la línea de Dios abarca y acaricia
en perpetua y bellísima recreación incesante,
siempre en preciosa línea enamorada.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F, primero de Noviembre 2008
NAVIDAD
Llega la Navidad y una vez
más la gente
decide iluminar un arbolito.
Dinero, que no hay, para todo....Es el dinero
el actor estelar y muchos sufren
por su causa y heridos de "no tengo".
Comerciantes hambrientos de ganancias
calculan y etiquetan.
Se trata de vender y de comprar. Se habla del aguinaldo.
Familiares y amigos compartirán la cena.
Esa cena que a lo largo del año casi nadie comparte.
Se repiten palabras gastadísimas.
El olor del alcohol se intensifica.
Se brinda en todas partes. Se reparten abrazos.
Y sonrisas. Y algunos comen pavo.
Para un observador de otro planeta tal vez parecería
que el nuestro es muy feliz en Navidad,
pero nosotros, ¡ay!, a cierta edad sabemos...
Aunque sería precioso creer en los milagros nuevamente
y llenarse la boca de anís y Niño-Dios, y todo eso...
Sería, ¡oh, sí!, precioso, pero eso no es tan
fácil
y aunque uno sigue el juego de los brindis,
los cantos, los abrazos.... la feliz Navidad no es tan feliz.
Sin embargo, uno trata de engañarse y beber y cantar
y creer en los viejos amigos, lo que es harto difícil,
cuando al son de diciembre, porque así son las cosas,
llega la Navidad y una vez más la gente
se enmascara de abrazos y sonrisas y se viste de amable cortesía
y habla, por una noche, de paz, de amor, de vinos y esperanzas;
aunque lo cierto es que seguimos en guerra sin cuartel
-como siempre-
y en esta lucha inútil de todos contra todos
de la que, finalmente, todos, sin excepción,
saldremos derrotados.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F.31/10/ 2008
LA VIDA
(Canción)
La Vida, como Narciso,
de sí misma enamorada,
se perdió sin darse cuenta
en los espejos del agua.
Que era la Vida un Narciso
con voz de Rosa encarnada.
Que era tan bella la Vida
que de ella se enamoraba.
Aunque sin Vida no hay Muerte
y sin Hoy no hay Mañana.
El Ayer que fue mi Vida
se ahoga en el Hoy de una lágrima.
Como Narciso, la Vida,
por si misma fascinada,
y sin poderse explicar
a sí misma, fue engañada
sin remedio por si misma
y, en sí misma, devorada.
¡Que es un misterio la
Vida
que a todos se nos se escapa!
JUAN CERVERA
SANCHIS
México
D- F., Domingo 19 Octubre 2008
PUESTA DE SOL
(cancioncillas del Paseo de la Reforma)
El Paseo de la Reforma
me revela sus secretos
jugando a los rayos laser
con un anuncio travieso.
Microbuses presurosos
transportan prisas y nervios.
La radio a todo volumen
aloca a los pasajeros.
El Ángel dora sus alas
con un hilo de sol nuevo.
Entre Tíber y Florencia
anda confundido un sueño.
¿Son las siete? ¿Son las seis?
Puede que esté amaneciendo.
Mas parece atardecer.
Platean absortos los fresnos.
Le da grasa a unos botines
alegremente un bolero.
En la estatua de Colón
contemplo un barco velero.
De las oficinas salen
bellos y excitantes cuerpos
de muchachas. La riqueza
viene a ofrecerme un lotero:
-"¡Mire que tres tan bonito!"
Me inquieto con el dinero,
con un: ¡Ay, si me tocara!",
y gasto lo que no tengo.
le compro un cachito, sí,
y luego en mi mente invento
que por fin soy rico yo
y candidato al secuestro.
¡Ay, que desmadre, Dios mío!
Es por eso que prefiero
seguir siendo pobre y ser
poeta de zapatos viejos
y caminante al azar
por este hermoso Paseo
donde porque sí y sin más
un emperador me siento.
¿Quién puede hacer otro tanto
tal como pintan los tiempos?
Lujosas casas de bolsa,
con sus cristales soberbios,
en Reforma, rinden culto
al siempre hambriento dinero,
pero por fortuna aún
los gorrioncillos inquietos
nos recuerdan en Reforma
que la Poesía no ha muerto,
que está viva todavía
bajo el cielo azul de México.
JUAN CERVERA SANCHIS
MÉXICO D. F., 7 octubre 2008
...Y YO...
...Y yo quisiera ver
lo que no ven mis ojos
en cuanto ven sin ver.
Que quisiera ver yo
lo que no ven mis ojos
en el agua y la flor.
Que ver, ¡ay!, yo quisiera
lo que no ven mis ojos
en la nube y la piedra.
Que yo quisiera, yo,
ser tú y poder ver
con tus ojos el sol.
Que yo, mi amor, quisiera,
mirándome en tus ojos,
vivir a vida plena.
Que yo quisiera, amor,
mirándome en tus ojos,
ver por fin un día a Dios.
JUAN CERVERA SANCHIS.
Domingo 27 julio 2008.México D. F.
ELLOS
Ellos,
los no nacidos todavía,
leerán
y harán suya mi poesía.
¡Qué imprevistos y extraños
son siempre los caminos
del arte y de la vida!
JUAN CERVERA SANCHIS
Claustro del Ex Hospital de
la Mujer.
México D. F., Domingo 27 Julio 2008
SUEÑO EN SEVILLA
Mientras sueño en Sevilla con los
ojos abiertos
y en la estación de Córdoba
los trenes de viajeros son fantasmas azules
y mi doble -nostálgico- mira caer la tarde
frente a un vaso de rubia cerveza en Los Gabrieles,
son las 12 del día en el café Moneda
de la Ciudad de México, a espaldas del Palacio Nacional.
Mi mano escribe absorta ante una negra taza de humeante café
y todo me confunde y se confunde todo:
los carteles de toros, el vendedor de carne de serpiente,
los soldados en guardia, las puertas del museo,
los ciegos, sus bastones, el anís, las semillas curativas.
México viaja lento, en huaraches de luna,
por las estrechas calles de Sevilla y, Sevilla, está aquí
abriéndose en mi alma como un templo de niños jazmineros.
Entre Sevilla y México -nadie lo ponga en duda-
el tiempo y el espacio pueblan de fantasías mi cabeza
y siento que no estoy donde estoy,
y por la antigua calle de La Sierpe
van mis pasos perdidos por los años sesenta,
del remoto y amargo siglo XX,
haciéndose agujeros en el centro irreal de mis zapatos,
de súbito reales y añorantes de México
y uniéndose a esta honda nostalgia de Sevilla
que ahora construye puentes invisibles en mi imaginación.
Sí, van mis pasos perdidos, mientras sorbo despacio
una humeante taza de café en el café Moneda de la Ciudad
de México.
Van mis pasos perdidos... y tan honda nostalgia de Sevilla
me lleva por la calle de Moneda y me encuentro en el Zócalo
sin río Guadalquivir, sin Triana, sin Torre del Oro y sin Giralda,
sin los viejos amigos andaluces, aunque hojeando "El Carro de
la Nieve",
una humilde revista de poesía, y pensando una carta para Emilio
Durán.
Son las dos de la tarde y me pierdo en el Metro, uno más entre
miles,
recreando en silencio una Sevilla única de ensueño y
miniatura,
y una Andalucía, de alegres gorriones, en los encajes vivos
del recuerdo.
Sueño y sueño en Sevilla con los ojos abiertos
y, en la estación de Córdoba, los trenes de viajeros
son fantasmas,
entre otros fantasmas, que brindan con doradas y espumosas cañas
de cerveza,
en bares que cerraron sus puertas hace tiempo,
mientras que yo, aquí en México, dejo el Metro
en la muy familiar estación de San Cosme,
y camino por calles ya tan mías como Rosas Moreno y Covarrubias
y salgo a Altamirano y me detengo en la tienda del amigo gallego,
La Cibeles,
y compro algo de pan y un poco de jamón... y subo la escalera
de mi casa
y entro pisando absorto, por más que vivo en México,
en Sevilla,
en la luz celestial de Andalucía y, en el tren de las seis,
que llamaban carreta, viajo de Sevilla rumbo a Lora
y, en Azanaque, amo a mi abuelo Pascual que en paz descanse,
al trigo verde amo, a la torre de Lora roja y alta y repicando a fiesta
y recordándome la mirada amorosa de mi madre.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 2 julio 2008
DISCUTÍAN
Discutían las rosas con los lirios.
Las dalias y los nardos discutían,
Narcisos y geranios discutían.
Discutían petunias y aspidistras.
Violetas y azucenas discutían.
Discutían camelias y claveles.
Gardenias y perpetuas discutían.
Discutían crisantemos y jacintos.
El jardín era, aromas y colores,
una loca y extrema discusión.
No se ponían de acuerdo las flores entre sí,
respecto a la existencia
del viejo y siempre joven jardinero,
enamorado él de la flor de las flores,
que eran todas las flores.
No se ponían de acuerdo y discutían
mientras que el jardinero cuidaba de las flores,
que eran toda su vida,
desde la buganvilla a la mosqueta,
desde las humildísimas margaritas del bosque
a las rojas y vivas amapolas de las verdes praderas.
Cuidaba el jardinero celestial de las flores,
a la vez que la lluvia discutía con el sol
y las nubes discutían con el aire
y el jardinero, amante y amoroso, no discutía con nadie,
él simple y bellamente laboraba,
en tanto que tú y yo, como siempre, amor mío,
seguíamos discutiendo y discutiendo,
sólo por discutir, todo lo indiscutible.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 2 julio 2008
CONTRA
Contra las calamidades
de la realidad, el sueño.
Contra el sueño y sus naufragios
estar y estar más despierto.
Todos los días acaban
sin remedio anocheciendo.
Todas las noches derivan
en amaneceres ciertos.
Si unos mueren y otros nacen,
¿qué es lo que está sucediendo?
¿A quién ves? Dime, ¿a quién ves
cuando te ves al espejo?
En este juego de imágenes
yo me imagino estos versos
que tú imaginas e imprimes
en la página del viento.
Frente al mar invento un río
y, frente a mi sombra, invento
que es mi sombra la que inventa
la quimera de mi cuerpo.
Si el espacio es una herida,
¿qué arma mortal es el tiempo?
Aspiremos sólo al Limbo,
pues lo demás es desierto.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F.,1 julio 2008
SE TERMINA
Se termina mi tiempo,
para mí ya no hay tiempo,
estoy al fin del tiempo,
de mi tiempo,
que no tengo otro tiempo que mi tiempo.
Sí, sólo tengo este tiempo
y, este tiempo, agoniza,
se me muere de prisa,
se suicida a diario entre mis manos.
Es inútil tejer planes para el futuro,
yo no tengo futuro,
yo tengo, si es que tengo,
tan sólo este presente amargo y desolado.
Se termina mi tiempo, se termina,
y mis ojos, vencidos, lloran y lloran;
lloran lágrimas invisibles
sin sombra de consuelo.
Mi tiempo se termina
y es hora de decirnos adiós
y echar la llave
a la que fuera un día
puerta de la esperanza.
Adiós, Adiós, Adiós, Adiós,
¡Adiós!
Mi tiempo se termina
y, con mi tiempo, el canto.
Se hará al fin el silencio
y, poco a poco, el polvo del olvido
borrará para siempre mi memoria
del libro de la vida,
donde quise escribir un sentido poema
con tu nombre y el mío, amada mía,
fundidos en un beso,
para ser recordados
por cuantos rinden culto a la flor del amor,
que aroma y enaltece nuestras vidas,
contra el paso del tiempo
que todo lo aniquila,
ajeno por completo a la misericordia
que nos acerca al sueño
de la luz salvadora
y al aliento sagrado de la Madre Poesía.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. , 19 Junio 2008
NO SON MUDAS
Que no son mudas las flores
como cree el ruiseñor;
que las flores no son mudas,
que no son mudas, que no;
que no son mudas las flores,
que las flores tienen voz;
que hablan y cantan las flores,
que cantan y hablan de amor.
Las flores, ¡ay!, las flores
y, sobre todo, la flor
de las flores, vida mía,
que es tu rojo corazón.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 13 junio 2008
A LO PEOR
A lo peor un sueño
extraviado
te habla de mi en la noche
y te desvela
y te pone nerviosa
y maldices los sueños
y la noche
y escuchas
el tic tac de un reloj
y arde el tiempo en tu clítoris
y tu espacio se achica
en la cruz de tu cama,
donde tantos y tantos
sueños extraviados
han sido, desde siempre,
una vez y otra vez,
crucificados.
A lo peor, te digo,
un sueño extraviado,
enfebrecido,
roto,
hecho pedazos,
golpea los balcones
de tu imaginación
y tu noche se queda
sin luna y sin estrellas
y, un aerolito ciego,
te parte el corazón
y terminas llorando
y pidiéndole al tiempo
que adelante la aurora
y salga el sol
y el día, con su carga de exigencias,
de nuevo te permita no soñar
y puedas olvidar,
por unas horas,
quien realmente eres.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 6 junio 2008
NUEVOS HAIKUS
1.-
En los rosales
se balancean las rosas
al son del aire.
2.-
En el camino
cada paso se encuentra
consigo mismo.
3.-
Vuela una abeja
sobre la malva en flor
de la cuneta.
4.-
Gota tras gota
el agua en los cristales
cuenta su historia.
5.-
Se abre una puerta
y el que sale no sabe
si sale o entra.
6.-
Me maravilla
al filo de la acera
la margarita.
7.-
La primavera
me devuelve de súbito
la adolescencia.
8.-
Cruza una nube
el ancho cielo azul
huye que huye.
9.-
Las golondrinas
vuelan sobre los charcos
locas de risa.
Y 10.-
Aún no ha nacido
el niño que he de ser.
Madre, tú hijo.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. 30 Mayo
2008
VERSO NIÑO
A la memoria de Luis G. Urbina (1867-1934)
Érase un verso niño acariciado
por la feliz niñez de la poesía;
un verso que, con niña fantasía,
jugaba niñamente ilusionado.
Érase un niño verso iluminado
que, desde niño ya, sólo quería,
sumándose a otros versos, ser un día
parte de un fiel soneto enamorado.
Érase un verso niño que soñaba,
lamiendo un rubio y dulce caramelo,
darle altura y finura al mundo burdo.
Ërase un niño verso que rimaba
revuelos de esperanzas por el cielo
haciendo bello y lógico lo absurdo.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 29 Mayo
2008
FLOR DE FLORES
Por tu color y tu aroma,
por tu aroma y tu color
eres la flor de las flores
y, entre las flores, la flor.
Quiero pintar tu belleza
a golpes de corazón,
de corazón jardinero
con alma de ruiseñor.
No quiero decir tu nombre
de agua clara y niño sol
que, sin decirlo, yo quiero
decirlo, apenas sin voz.
Decirlo, ¡ay!, sin decirlo,
como quien diciendo no
dice sí y nos deja absortos
en la muda insinuación.
¡Oh flor de flores!, tan tú
y tan tú que, al verte yo,
caigo rendido ante tu
sublime fascinación.
Si digo flor pienso en ti,
acaricio tu color
y ebrio de tu aroma único
entro al jardín del amor
vislumbrando la invisible
presencia viva de Dios.
JUAN CERVERA SANCHIS
Mayo 2008. Ciudad de México.
CONFESIONES Y BURLAS
1,-
A mi dejadme jugar
con la vida y con la muerte
y mi minuto fugaz.
2.-
¡Ay, quien pudiera creer
todo aquello que creímos
con la inocencia de ayer!
3,-
De una insólita ilusión
surgió todo el Universo;
del Universo, tú y yo.
4.-
Por fortuna, todavía,
sigo creyendo en tus labios;
con ellos... ¡en la mentira!
5.-
Se desató en carcajadas
al descubrir de repente
que, en realidad, no era nada.
6.-
Hay una calle que va
y hay una que viene.
Yo no sé por cuál tomar.
7.-
En la raíz de la flor
la miel por nacer soñaba
con la abeja del amor.
8.-
Cuando me miro al espejo
me da tanta risa verme
que de la risa me muero.
9.-
El Universo es un juego
lleno de cuatros diabólicos
y cándidos dioses ciegos.
10.-
Hoy te quiero confesar
que a pesar de todo creo
que mi destino es dudar.
11.-
Cuando el mundo se hizo añicos
quedó una copla en el aire
y, con la copla, un suspiro.
12.-
Poeta, todo lo escrito,
como el papel y la tinta,
hay que darlo por perdido.
Y 13.-
Abrió el balcón de su alma,
vio su paisaje interior
y renunció a la palabra.
JUAN CERVERA SANCHIS
Martes 13 de Mayo 2008. Ciudad
de México
HAIKUS DEL AIRE
1.-
Aire y más aire.
Aire me gustaría
ser esta tarde.
2.-
Aire inocente.
Me gustaría ser aire
niño en tus sienes.
3.-
Si aire yo fuera
besaría tus labios
con sutileza.
4.-
Quiero ser aire
y oxigenar tus sueños
de vida y arte.
5.-
Oracular
es tu invisible y bella
presencia impar.
6.-
Cuando respiro
se que si tú me faltas
estoy perdido.
7.-
Aire y tan sólo
aire quisiera ser
para tus ojos.
8.-
Aire sutil,
sutilísimo aire
puro y gentil.
9.-
Aire travieso
que volara tu falda
y tu sombrero.
10.-
Sigilosísimo
aire que te vistiera
de gozos íntimos.
11.-
Aire tan fino
que apenas advirtieras
que voy contigo.
JUAN CERVERA SANCHIS
MAYO 10/ 2008/ Ciudad de México.
SONETO DEL CAFÉ
Si el café del soneto nos reactiva,
la vida se ilumina de ilusiones
y la acción se desborda en mil acciones,
pues el café en verdad es acción viva.
Que es el café energía inspirativa
e impulsora de artísticas creaciones;
que es creador el café de altas visiones
y düeño es del don de la inventiva.
Que es el café un acervo de vivencias
que enamoradamente nos seduce
con litúrgica y bella esplendidez.
El café de aromáticas esencias,
cuyo liquido endrino nos conduce,
sorbo a sorbo, a la suma lucidez.
JUAN CERVERA SANCHIS
Café Gran Premio. México D. F., 2 de mayo 2008
EL HOMBRE
Vivía y se desvivía,
se desvivía y vivía
y sabía que no sabía.
Se moría y no se moría,
era él y no era él
y de noche era de día.
Quería y no quería.
Tenía y no tenía.
Iba a la vez que venía.
Se apagaba y se encendía
y se reía y gemía;
creía y no creía
y, ante el espejo, veía
a otro que no era él.
Se decía y se desdecía
y cuando creyó entender
supo que nada entendía
por más que creía entender.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 3 mayo 2008
TÚ Y LA LUZ
La lluvia luego agonizó de antes
con perfil de después y siempre nunca.
La rosa nardo equivocó su aroma;
su aroma y su color y, el jardinero,
puso en duda al jardín,
¡y a la jardinería!
En la raíz del nardo lloraba la azucena.
El sol después agonizó en el luego,
con mirada de antes nunca siempre,
y se enredó en su sombra.
El lirio margarita deshojaba espejismos
y las adolescentes salían de la escuela
con calcetines rojos y blanquísimas faldas.
Las amapolas encendían el alma
del trigal verde niño embelesado
y el rubio trigo apenas si era un sueño
y así la harina como el pan crujiente.
La lluvia luego, el sol después,
el día, la noche,
y aquella estrella, amarilla de amor,
en el fondo del fondo del corazón del cielo,
hablándome de ti, deletreando tu nombre de dos sílabas,
recordándome que tú y la luz, oh, amor, amor, amor,
siempre vendréis conmigo,
¡como siempre!
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 2 mayo
2008
NIÑOS
CANCIÓN DE LAS CEBOLLITAS
Las cebollitas
van de paseo
con sus delantalitos
y sus sombreros.
Al cruzar el puente
saludan al barquero
tremolando felices
sus alegres pañuelos.
El barquero sonríe
mientras cantan los remos
y la barca y el río
se encebollan de ensueños.
CANCIÓN DE LA COCINA
En la noche en la cocina
los saleros se derraman
mientras juegan con los ojos
vigilantes de la gata
y rebrillan los cuchillos
y los tenedores cantan
y el goloso Juanito,
de puntillas y en pijama,
devora el pastel de fresa
con una enorme cuchara.
En la noche en la cocina
suceden historias raras
que Rosa la cocinera
no se explica en la mañana.
CANCIÓN DEL RATONCITO COJO
Disfrazado de elefante
iba el ratoncito bobo
el día de carnaval,
pero el pobre, que era cojo,
a nadie podía engañar.
Sin hablar, pensaba todos:
"Ese elefantito es
nuestro ratoncito cojo".
Disfrazado de elefante
iba el ratoncito bobo
creyendo que era elefante
contra la opinión de todos.
CANCIÓN DE LA HORMIGA ROJA
La hormiga roja,
¡ay!,
baila en el prado,
¡ay!,
baila en el prado
alrededor de un grano,
¡ay!,
de maíz dorado.
La hormiga roja sueña.
¡ay!,
que está soñando.
¡ay!,
que está soñando
con un enorme campo
de maíz dorado.
CANCIÓN DE LOS ESCARABAJITOS
Dos escarabajitos
van a la escuela
con sus gorritas verdes
y sus mochilas negras.
Uno piensa estudiar
la luz de las estrellas.
El otro estudiará
el fondo de la Tierra.
Dos escarabajitos
retornan de la escuela
silbando una lección
de Vida, Amor y Ciencia.
CANCIÓN DE LA MAMÄ
Mi mamá es preciosa
como el Sol y el Mar,
nada hay en el mundo
que yo quiera más.
CANCIÓN DEL QUIERO
Quiero unas botas
de siete leguas
y un sombrerito
de mil estrellas.
Un pañuelito
quiero de yerba.
Quiero una torre
y una cigüeña.
¡Ay, madre mía,
siempre tan buena,
quiero quererte
y que me quieras!
CANCIÓN DE LA HORMIGA LOCA
La hormiga loca
iba jugando
con su pelota.
Rompió los vidrios
de la ventana
de su vecino.
Éste, en pijama,
Salió y le dijo:
"Tú me la pagas".
La hormiga loca
aún se burlaba,
pero el vecino
con mala cara
y ante sus ojos
convirtió en nada
a la pelota
con que jugaba
la hormiga loca.
Ésta, muy seria,
volvió a su casa
del todo cuerda.
CANCIÓN DE LA BODA
El piojo y la pulga,
boda original,
se casan mañana
en la catedral.
Por fin resolvieron
la falta de pan,
y ya tienen agua
de sobra en su hogar.
El piojo y la pulga
felices están
pensando en su boda
en la catedral.
CANCIÓN DEL TENGO
Jacinto tiene una vaca,
le da leche y mantequilla.
Antonio tiene una oveja
que le da lana blanquísima.
Yo tengo un canario azul
que me canta noche y día.
CANCIÓN DEL RELOJ
Cuando estoy solo en mi casa,
el reloj de pared,
que heredamos de mi abuelo,
me da horas nunca dadas.
El reloj de pared
me cuenta historias lejanas
y el retrato de mi abuelo
me parece a mí que habla.
CANCIÓN DEL DESPERTAR
Me despertaré temprano
el lunes como el domingo
para irme de paseo
o leer un bello libro.
Mamá, me despertaré
cuando cante el rojo gallo
y la gallina amarilla
cacaree sus huevos blancos.
Me despertaré y, después
de salir limpio del baño,
te daré los buenos días,
un beso y un gran abrazo.
Me despertaré, mamá,
me despertaré cantando,
como cada día despiertan
en los árboles los pájaros.
CANCIÓN DEL PERRO DE ALFONSO
El perro de Alfonso
nos quiere a todos,
nos baila a todos
y a nadie muerde.
El perro de Alfonso
es un encanto
y a todos nos saluda
moviendo el rabo.
Con sus ladridos
radiantes de alegría,
el perro de Alfonso
celebra la vida.
CANCIÓN DE LOS VERDES
Los niños juegan
con barcos verdes
de papel verde.
El agua sueña
sus sueños verdes
de olas verdes
en la verde alberca.
Un mundo verde
canta y verdea
en torno a verdes
nubes de menta.
Con barcos verdes
de papel verde
los niños juegan.
CANCIÓN DE LA SEMANA
Siete son los días
que hacen la semana.
Haciéndolos horas,
¿a cuántas alcanzan?
Tres veces cincuenta
sumamos y aún faltan
agregar dieciocho
para completarlas.
Con el señor Lunes
nace la semana,
siguen Martes, Miércoles;
y el Jueves acaba
dando paso al Viernes
que anoche y canta
canciones de Sábado
en la madrugada.
El Sábado llega
echado en la cama,
desayuna tarde
y luego se baña.
En la tardecita
se pasea con calma,
entra al cine, sale
y vuelve a su casa.
Sin prisa ninguna
se pone en pijama,
echa a volar sueños
y aves de esperanza.
Se queda dormido
y, al venir el alba,
sabe que es domingo
y que la semana
ya llegó a su fin,
fin que es iniciarla.
CANCIÓN DEL SER
Yo quiero ser bueno
y dar siempre más;
compartir yo quiero
mi pan y mi sal.
Si lo mío es tuyo
lo tuyo será
igualmente mío
en franca hermandad.
Yo amo la vida,
vivir es amar,
y creo en el destino
de la Humanidad.
JUAN CERVERA SANCHIS
1 de Mayo 2008. Ciudad
de México.
UN GORRION
Érase, ¡ay!, ¡ay!, un gorrión.
Érase y érase como de cuento,
¡ay!, como de cuento,
pues érase que era un gorrión.
Érase un gorrión en el tejado.
Érase un gorrión en el balcón.
En la jaula érase no un ruiseñor,
que érase en la jaula un gorrión.
Érase un saltarín e inquieto gorrión.
Un gorrión, un gorrión,
el gorrión aquel
que en el patio de mi casa de pueblo
alegraba mi casa, ¡y a mi madre alegraba!,
y hacía que rebosara de poesía
mi niño corazón.
JUAN CERVERA SANCHIS
1 de Mayo 2008. Ciudad
de México.
VERSARIO INÚTIL Y
ABSURDO A NINGUNA
JUAN CERVERA SANCHIS
NINGUNA
Ninguna, no me abandones.
No me abandones, Ninguna,
pues necesito tu luna
y, con tu luna, tus dones
para comprobar que vivo
y sentir que en lo que escribo
vuelco lo mejor de mí
que, al ser leído por ti,
inciensa tu corazón
de profunda religión
y jubilosa alegría.
Oh, Ninguna, mi Poesía,
que es la razón de mi ser,
existe por el poder
de tu rotunda presencia,
que es mi arte y que es mi ciencia.
Oh, mi Ninguna, radiante
como el ojo del diamante.
Oh, mi Ninguna, olorosa
como una fragante rosa.
Ninguna de mi invención,
dueña de mi corazón
que, entre diosas y mujeres,
eres todo lo que eres
y, entre todo,
la veranda en que me acodo
para ver
en el fondo de mi ser.
Oh, Ninguna, transparente
como el agua de la fuente
y a la vez tan enigmática
y bellamente selvática.
No me abandones, Ninguna.
Ninguna, no me abandones.
y cólmame de tus dones
bajo la luz de la luna.
ESTA TARDE
A Ninguna hablo esta tarde
en que mi corazón arde
cercado de soledad
en esta fiera ciudad
donde muero cada día
jugando a la juglería
que Ninguna sembró en mí
una noche en que creí
que el amor era posible
y lo invisible visible.
Ay, Ninguna,
criatura graciosa y una
y consolador invento
de mi espíritu sediento.
Singular criatura mía,
Madre de la mi Poesía,
¡Madre de la mi Poesía!
ya que, sin Ninguna, yo
me apagaría en el no
de la sombra negativa
con el alma a la deriva,
mientras que con Ella, oh, sí,
todo se endulza de aquí
y de allí,
y renace Primavera
mi corazón dondequiera.
NADA A NADA
Nada a Nada Dios me acuna
y dos más dos por fin son
cinco en este corazón
que rinde culto a Ninguna.
Ninguna,
incomparable fortuna
y destino de estos huesos
en donde mis nervios presos
inventan la libertad
y huyen de la realidad
contra esta extraña invención
de oírnos el corazón,
y saber
que Ninguna es nuestro ser.
Ninguna, Ninguna mía,
dama de mi fantasía,
de mi pan y de mi vino
y luz fiel de mi camino.
Que este loco matemático,
pastor de lobos y cabras,
que juega con las palabras
y los números
innúmeros,
todavía
es fanático
del Amor y la Poesía,
y, anverso de la ceniza,
lo temporal eterniza
con fervor en la mirada
por tu sombra cautivada,
mientras descubre en el dos
la mágica acción de Dios.
Oh, Ninguna de mi muerte,
de mi vida y de mi suerte.
Oh, Ninguna de mi verso
con vocación de Universo.
Oh, Ninguna de mi vida
sin pecado concebida.
Concebida sin pecado
por mi amor enamorado.
Y TODAS LAS COSAS SON
Y todas las cosas son
engendros de la ocasión.
Ocasional es el mundo
y el paso del vagabundo;
aunque tú, por sin igual,
Ninguna, eres causal.
Honda causa de mi vida
que se mantiene encendida
por tu causa
que, sin pausa,
altura le da a mi pluma
mientras suma, suma y suma,
contra el avaro restar,
el gran gozo de rimar,
en tu nombre de tres sílabas
emociones octosílabas.
Oh, Ninguna,
como una noche de luna
llena y en pleno alta mar,
donde el vivir y el soñar
se confunden, dominados
por sinrazones y hados
igual que tú, indescifrables
y como tú incomparables.
Oh, Ninguna, por sufrir,
que es lo mismo que vivir,
juego y bebo
y me embebo
en tu hermosura causal
y a la vez ocasional
y lujosa
y caprichosa,
como suele y debe ser,
oh, Ninguna, la mujer,
inventada
por la mente enamorada
del hombre, que nada sabe
de la mujer, ni del ave
del misterio que la habita
y, con la mujer, lo incita
a beber sombras y vinos
y a perderse en los caminos.
Oh, Ninguna inabrazable
y eternamente adorable
como la mágica herida
de la vida
y su poder,
que nos mata sin querer.
Oh, Ninguna,
que eres todas y eres una,
que eres tú, Ninguna mía,
como el sueño y la Poesía
y la suerte
de la muerte,
pues solamente al morir
el hombre empieza a vivir,
aunque nos cueste creerlo
y, aunque a fuerza de saberlo,
lo tratemos de ignorar,
ya que a fuerza de indagar,
oh, Ninguna, llega el hombre
a no saber ni su nombre.
Que no sabe el hombre nada,
que no hay nada que saber.
Permíteme obedecer
a tu voz enamorada,
altamente enamorada
y por siempre enamorada,
para ser,
para ser,
oh Ninguna,
¡para ser!
MÉXICO D:F.,
28 marzo 2008
JUAN CERVERA SANCHIS - LOS
SONETOS DEL AJEDREZ
JAKE AL REY, EDITORES - MÉXICO D.
F. 2008
EL AJEDREZ
Eres, ¡oh, sí!,
ajedrez, creación notable
de una maravillosa y joven diosa
que, enamorada amante, muy amorosa
su protección te ofrece inobjetable.
Hijo de Caissa tú, e
incomparable
y maravilla infín maravillosa,
tu esencia indescifrable y misteriosa
por siempre ha de ser siempre indescifrable.
Lujo tú de la Tierra
ajedrez eres,
pues Caissa, bella y sabia, te perfuma
con aromas por nadie imaginados.
Que eres pues ajedrez por tus
poderes
-valor, inteligencia y gracia suma-
la suma de los dones más preciados
JUAN CERVERA SANCHIS - México
D. F.
LOS SONETOS DEL AJEDREZ - JAKE AL REY,
EDITORES - MÉXICO D. F. 2008
EL REY
Tu derecho es divino e imperioso
y tu alta autoridad y tu nobleza
en tu trono resaltan la grandeza
de tu poder a salvo y en reposo.
Que eres tú por ser
tú majestuoso,
pues del cielo desciende tu realeza,
reafirmada en tu bella fortaleza
con intuitivo estilo victorioso.
Que Rey de Reyes tú,
magno y arcano,
sabiamente a tus súbditos serenas,
pues la serenidad todo lo allana.
Que en el tablero reinas soberano
y con serenidad serena ordenas
combatir por tu causa soberana.
JUAN CERVERA SANCHIS 14 Enero 2007. México
D. F.
LOS SONETOS DEL AJEDREZ - JAKE AL REY,
EDITORES - MÉXICO D. F. 2008
LA DAMA
Eres tú indiscutible
poderío
pues eres en verdad superactiva,
ya que estás doble y triplemente viva
y reinas dama reina a tu albedrío.
Dama reina eres tú,
sólido brío
y voluntad y fuerza imperativa,
que hiperlúcida, bella y combativa
reafirmas tu envidiable señorío.
Que alta fuerza eres tú
mi reina dama
ya sea a la defensiva o al ataque
pues mandas imperiosa en el tablero.
Que eres tú arrolladora
y viva llama
mientras urdes sutil el mortal Jaque
Mate que ordenas con tu voz de acero.
JUAN CERVERA SANCHIS 14 Enero 2007. México
D. F.
LOS SONETOS DEL AJEDREZ - JAKE AL REY,
EDITORES - MÉXICO D. F. 2008
LA TORRE
La torre, como el águila,
avizora
horizontes y puntos cardinales,
en tanto que se miden los rivales
con callada intención demoledora.
La torre, vigilante, exploradora
y atenta a toda clase de señales,
analiza el tablero y sus umbrales
alargando su sombra triunfadora.
La torre de mirada visionaria,
siempre en línea en el campo de batalla
y decidida siempre a batallar.
Que es la torre sin duda extraordinaria
y, gemela, se enfila y avasalla
pues se niega la torre a claudicar.
JUAN CERVERA SANCHIS 14 Enero 2007. México
D. F.
LOS SONETOS DEL AJEDREZ - JAKE AL REY,
EDITORES - MÉXICO D. F. 2008
EL CABALLO
Retumba tu relincho en el tablero
y tu salto sesgado nos fascina,
que antinomia eres tú de la rutina
pues caballo eres tú sin caballero.
Avanzas dando pruebas de tu
fuero
con admirable y sabia disciplina;
que tu hípica hipérbole combina
la hábil maniobra y el asalto fiero.
Que en el tablero, tú,
siempre aguerrido,
con tus lúdricos saltos nos imantas,
pues tus relinchos son signos de gloria.
Oh caballo, valiente, noble,
erguido
que, contra la hipofobia, te levantas
con aires retumbantes de victoria.
JUAN CERVERA SANCHIS 14 Enero 2007.
México D. F.
LOS SONETOS DEL AJEDREZ - JAKE AL REY,
EDITORES - MÉXICO D. F. 2008
EL ALFIL
Tu estilo diagonal, siempre
elegante,
rubrica tu elegancia y tu energía
con elegante y viva bizarría
de activo y agilísimo elefante.
Alfil que, como rayo fulminante,
recorres la elegante geografía
de la piel del tablero y su poesía
con tu elegancia bella y dominante.
Que eres, alfil, veloz y sorpresivo,
al tiempo que fantástico y valiente
y astuto y transversal; como la vida.
Que eres al-Fil nerviosamente
activo
y, por tu jerarquía, eres potente
del principio al final de la partida.
JUAN CERVERA SANCHIS México D.
F., 12 Enero 2007
LOS SONETOS DEL AJEDREZ - JAKE
AL REY, EDITORES - MÉXICO D. F. 2008
EL PEON
Humilde, servicial, sacrificado
y, en tu simplicidad, extraordinario,
al tiempo que sencillo y tributario
del Jaque Mate más elaborado.
Oh, paciente peón, quien
coronado
dejas de ser peón y, tu calvario,
se transforma de súbito en erario
por tal metamorfosis sublimado.
Que estelar eres tú,
y modesto obrero
que cumples tu misión de infantería,
pues sin tu aportación no habría poder.
Que sin ti el poema vivo del
tablero
escaque a escaque se empobrecería
y el juego no tendría razón de ser.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 11 Enero 2007
LOS SONETOS DEL AJEDREZ - JAKE AL REY,
EDITORES - MÉXICO D. F. 2008
SI SUPIERA
Si supiera quién soy.
Su supiera qué quiero. Si pudiera imaginar lo inimaginable.
Desde antes de nacer yo ya tenía el propósito de conversar
con mis muertos. De descifrar el futuro. De acariciar el pasado. De
ser. De no ser. De abrazarme a tu olvido.
De reconquistar la memoria de las viejas montañas. De entrar
al alma virgen de los huidizos ríos. De adivinar las intenciones
del amor, que no son lo que parecen, y los amoríos del Sol.
De compartir las tristezas de la Luna.
Pero, ¡ay!, pero... No, no sé quién soy. Ignoro
qué hago aquí. Me miro en los ojos ciegos de mi madre.
Dialogo con el fantasma de mi padre. Mi desiertos siguen creciendo..
Me consuelo en la voz de mi amada. Veo pasar las nubes y les pregunto
si saben acaso adónde van. No obtengo respuesta. Un aire tenue
juega con las alas de las mariposas sonámbulas. En los secretos
designios de la luz me encuentro con mi sombra errabunda.
Sangra el ruiseñor herido entre las ramas de la acacia en flor.
Su sangre gotea sobre la verde grama. Llega la noche con su costal
rebosante de estrellas niñas y traviesos aerolitos.
Solicito la compañía del silencio y el croar de las
ranas y el ricriquí de los grillos me arroban entrañablemente
y me impiden reflexionar sobre el destino de las rosas soñantes.
La seducción del aroma me transporta a invisibles e insospechadas
lejanías ultrasónicas.
Una vez y otra vez me pregunto: ¿Quién soy? Y sigo sin
saber qué es lo que quiero y sin poder imaginar lo inimaginable.
No obstante, sé sin saber, paradoja de espejos, que desde antes
de nacer yo ya tenía el propósito de conversar con mis
muertos.
Si alguien cree que miento y que no soy más que un pobre loco
está en un error. Yo sólo quiero hablar y jugar al milagro
de la vida, que es sed, que es agua, que es fuego, que es palabra
incendiada e interminable aliento de poesía y belleza.
Su supiera quién soy. Si yo, si tú, si nosotros, si
Dios, si no, si sí.
Torrentes de interrogantes. Mares sin respuestas.
INÈDITO DEL LIBRO
"TÙ Y YO" -NOSOTROS-
SOBRADO DE TIEMPO
Nunca imaginó que llegaría
un día en que le sobraría, hasta la saciedad, el tiempo.
Durante la mayor parte de su vida. sintió que le faltaba tiempo
para todo, que sobrevivía, más que vivir, sobrecogido
por la prisa y sin tiempo, propiamente, para nada, en mitad del loco
y ciego torbellino de las imperiosas e inmediatas urgencias.
Súbitamente, a raíz de un golpe de suerte, la vida le
permitió disponer por completo de todo su tiempo y, con todo
su tiempo a su entera disposición, descubrió el enorme
problema que implica disponer de la totalidad de nuestro tiempo y
no saber en qué ocuparlo.
Esto le produjo una insoportable desazón interior y haciendo
un gran esfuerzo trató de soportarse a sí mismo, pues
aquella abundancia de tiempo vino a empobrecer su vida que, a ratos,
se convirtió para él, en un insufrible martirio.
Fue así que comenzó a añorar los días
y las noches en que, debido a las frenéticas prisas, no le
quedaba el más mínimo tiempo para pensar en nada y,
mucho menos, para reflexionar sobre sí mismo.
El correr de un lado para otro como un autómata y sintiendo
que no tenía tiempo suficiente para nada que, en otro tiempo,
lo irritaba y le hacía sentir que era un hombre frustrado,
le parecía ahora, que disponía de todo su tiempo, una
dicha perdida.
Sintió el infinito horror que entraña disponer, sin
ningún límite, de todo el tiempo y no saber que hacer
realmente con él.
Ante ello pensó matar al tiempo, pero como bien sabemos el
tiempo es inmortal y es del todo falso que nadie pueda matarlo, aunque
él, eso sí, cada instante, juega con nosotros y, segundo
a segundo, nos está matando a todos.
Impotente ante el inconmensurable poderío del tiempo, aquel
hombre, flotando en la desolación del ocio y su infinitesimal
vacío, no halló otra manera de acabar con todo aquel
tiempo de que disponía sino suicidándose, pero he ahí
que, falto de valor, continuó soportando aquella su vida sobrada
de tiempo, que para él se había convertido en el mayor
de los suplicios.
Disponer de nuestro tiempo a nuestro entero arbitrio, en lugar de
transformarse en algo placentero puede derivar en una dolorosa trampa
y, aquel hombre, fue víctima, como muchos otros lo han sido,
de la trampa que es en sí que un hombre, sin proyectos mayores,
disponga de todo su tiempo a su antojo.
INÈDITO DEL
LIBRO "TÙ Y YO" -NOSOTROS-
UNA ECUACIÓN INDESPEJABLE
-Ya nada es como antes, se
lamentó el abuelo en voz alta.
El nieto, que lo oyó, le preguntó intrigado, y sin comprender
a qué se refería con aquella frase:
-¿Qué no es como antes, abuelo?
-Yo. Sí, yo, ya no soy como antes.
-¿Y cómo eras antes?
-Como no soy ahora ni seré después.
El nieto siguió sin entender y el abuelo continuó hablando
solo.
El nieto, en silencio, se alejó pensando:
-Está loco. Mi abuelo ha perdido la cabeza.
El abuelo, ensimismado, pero con la cabeza sobre sus hombros, insistía
en su monólogo:
-Ya nada es como antes. Ya nada es como antes.
************************
Los ahora y los después, sin que fueran conscientes de ello,
batallaban con hipotéticos antes en el inconsciente del nieto,
mientras que la Nada y el Todo se enredaban entre sí, víctimas
de su propia Paradoja, en el corazón a punto de romperse del
abuelo.
INÈDITO DEL LIBRO
"TÙ Y YO" -NOSOTROS-
EL LLANTO
Cuando me dieron la noticia
de que Dios era ciego, sordo, mudo, eterno e inconmovible, me alegré
de ser hombre y celebré, en mi fuero interno, poder ver, oír
y hablar, y ya nunca jamás me lamenté por el hecho no
ser eterno y conmoverme hasta el llanto.
INÈDITO DEL LIBRO
"TÙ Y YO" -NOSOTROS-
EL PODER
El poder es un violento y brutal
transformador. He aquí dos ejemplos incuestionables:
Al decir de los maestros esotéricos, cuando San Francisco de
Asís reencarnó de nuevo en un niño italiano llamado
Benito Mussolini, al crecer, acumuló tal poder que se transformó
en un loco carente de piedad, a la vez que, en España, el poeta
místico San Juan de la Cruz, aunque nos cueste creerlo, al
reencarnar de nuevo en un niño gallego llamado Francisco Franco
Bahamonde, al alcanzar la mayoría de edad, el poder de las
armas lo convirtió en el despiadado Caudillo de España,
también llamado Generalísimo y, para colmo, por la Gracia
de Dios. ¡Menuda gracia!
INÈDITO DEL LIBRO
"TÙ Y YO" -NOSOTROS-
EL TROGLODITA
El Troglodita llegó,
prepotente, engreído, en el fondo inseguro, y enmascarando
su estupidez tras un gesto de vencedor. Alzando la voz pidió
un café, el de todos los días:
-Bien cargado, ordenó a la joven mesera. Introdujo después
una mano en el bolsillo de su chaqueta y extrajo una cajetilla de
cigarrillos y un encendedor. Prendió fuego a uno de ellos.
Lanzó una enorme bocanada de humo y, envolviéndose en
sus juguetonas y geométricas volutas, entró en una especie
de místico éxtasis.
La joven mesera, muy amablemente, apareció con una taza de
traslúcida porcelana donde una rebosante porción de
café negro humeaba con hipnótica gracia, cuando ésta
se disponía a depositarla en la mesa, El Troglodita, tras arrojarle
una densa bocanada de humo a los ojos, le volvió a ordenar,
mientras jugaba con su cigarrillo:
-Tráeme también un pastel de tres leches.
Sin dilación fue servido. El Troglodita, dando la sensación
de ser el ser vivo más feliz de la Creación, fumaba
y fumaba, entre sorbo y sorbo de café, y bocado y tras bocado
de su cremoso pastel de tres leches.
Así eran los trogloditas, todavía, durante las primeras
décadas del siglo XXI, en el planeta Tierra.
INÈDITO DEL LIBRO
"TÙ Y YO" -NOSOTROS-
MIERDA
Aquel a quien todos consideraban
un fracasado se aproximó a aquel otro a quien todos consideraban
un triunfador y sin ninguna consideración, y ante el asombro
y la irritación de la generalidad, le gritó a pleno
pulmón:
-¡¡¡Eres una mierda!!! Reiterando: No eres más
que una mierda. Mierda, mierda, mierda.
La palabra mierda, amplificada, produjo en el triunfador, acostumbrado
a los aplausos y los elogios, el desconcierto total. Y no se diga
en sus admiradores que, obnubilados a causa de lo que consideraban
un sacrilegio, condenaron, por unanimidad, al fracasado, a muerte.
Antes de que lo aplastaran como si fuese una cucaracha inmunda, el
triunfador, apenas recobrando la compostura, alcanzó a preguntarle:
-¿Y tú quién mierda eres, hijo de las mil putas?
-Yo, una mierda como tú. Ni más ni menos, pero con la
diferencia de que, mientras yo soy una mierda consciente, tú
eres una pobre mierda inconsciente. Y eso es patético.
El triunfador, sin poder soportar la realidad, azuzó a sus
admiradores gritando furioso:
-¡¡Acaben de una vez por todas con este mierda de mierda!!
El fracasado, enmudecido a fuerza de golpes por los admiradores del
triunfador, acabó en medio de un charco de sangre y convertido
en una mierda, lo que no evitaría que el triunfador, y sus
admiradores, más temprano que tarde, terminaran también,
finalmente, siendo lo que realmente eran: mierda.
INÈDITO DEL LIBRO
"TÙ Y YO" -NOSOTROS-
PIEDRAS
La piedra, al margen de cuanto
sucede a su alrededor, permanece impasible.
La piedra, sí, la piedra, y yo, con la piedra en la mano, cual
pastor enloquecido y desposeído de su honda, me enfrenté
a la estupidez del rebaño, a sabiendas de que perdería
la batalla, ya que por más que pudiera descalabrar al macho
cabrío, mi acción en solitario redundaría para
mí, inevitablemente, no en una victoria, sí en un total
descalabro.
Lo sabía. No obstante decidí arrojar aquella piedra,
que en el hueco de mi mano era por completo ajena a la pasión
que me impulsaba a usarla como arma, por demás inútil,
contra el estúpido rebaño.
Aquella piedra que, para algunos, tenía aristas de piedra de
escándalo y, para otros, ángulos de piedra filosofal,
sin que faltaran los que, al entreverla en el hueco de mi mano, creyeran
que era piedra de moler, así como no faltaron los que llegaron
a sospechar que bien podría ser una piedra preciosa y a su
vez una piedra infernal.
Lo cierto fue que, tras arrojarla, con toda la fuerza de mi brazo,
al despreciable rebaño, sin saber tan siquiera si había
alcanzado algún blanco, éste, furioso, me respondió
con una lluvia de piedras meteóricas, que me obligaron a correr
despavorido,
pues si bien las piedras son del todo inocentes, como las espadas
y las pistolas, quienes me las arrojaban, desde el enfurecido rebaño,
eran verdaderos demonios.
INÈDITO DEL LIBRO
"TÙ Y YO" -NOSOTROS-
COMO SIEMPRE
Como siempre tendremos primavera
y volverán las lluvias como siempre
y seremos testigos como siempre,
con el viejo rosal, del retorno fragante
de las jóvenes rosas.
Como siempre, la Vida, volverá
a tomar forma
preciosa de muchacha y, como siempre,
con rosas en el pelo volverá a sonreírnos
en nombre del amor.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 7 Enero 2008
LA ACELGA
Mediterránea tú,
griega y romana,
y árabe también, oh, acelga, amiga
que ante el más leve signo de fatiga
a mi cerebro das fuerza espartana.
De la esbeltez tú eres
capitana,
pues la salud contigo se coliga;
que de la grasa tú eres enemiga
y fortaleza de la gente sana.
Refrescante, emoliente, digestiva
y cocida al vapor o aderezada
con aceite, vinagre y con sal fina.
Que eres tú seductora
y decisiva,
oh acelga respetable y admirada,
pues reinas en el huerto y la cocina.
JUAN CERVERA SANCHIS
31 DIC. 2007
LAS PALABRAS
JUAN CERVERA SANCHIS
LUZ
Para Axaí
El ojo ciego
de la luz
ignora que la luz existe.
Por los dormidos montes
de la luz baja mi sombra.
En la blanca llanura
de la luz canta el paisaje.
El que alcanza la luz
ya no es más él,
que es luz, y nada más
que luz, ya para siempre.
Sólo la luz no muere
nunca jamás ni jamás nunca.
Sea tu reino la luz,
mi luz, y yo contigo
sea por siempre luz
en tu radiante luz enamorada.
JUAN CERVERA SANCHIS
MISTERIO
Hablo del mismo hombre y la misma mujer
y de la misma sangre y del mismo planeta,
bajo la misma Luna y bajo el mismo Sol,
pero aunque nada es nuevo y todo se repite
hay vivas variantes
y, aún siendo todo igual, se podría decir
que todo es diferente.
Hablo de ti y de mí
y estoy hablando
de todos los demás que por aquí pasaron
y ahora nos acompañan y también,
¡cómo no!, de cada uno y de todos
aquellos que, mañana, cuando tú y yo no estemos,
al hablar de sí mismos hablarán de nosotros;
de lo que aquí se habla desde siempre,
es decir, del misterio de la vida.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. , 21 DIC.
2007
AQUELLA SEMANA
Amaneció equivocado
aquel Sábado de Gloria
y se creyó Jueves Santo.
El domingo de tus besos
sin saber por qué ni cómo
amaneció lunes negro.
El viernes quiso y no pudo
transformar las horas muertas
en luminosos segundos.
Se extravió sin remedio
el Miércoles de Ceniza
en una lengua de fuego.
Martes y trece, aquel día
se hizo de noche de pronto
en un jarro de agua fría.
Que enloqueció el calendario
aquella semana loca,
y dio jaque mate al año.
Aquella loca semana
que herida de meses locos
loca de siglos sangraba.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 7 Diciembre
2007
Al NIÑO DE LA HUERTA
-Con Motivo de los 100 Años de su
Natalicio-
Nunca como Curro nadie
cantará las malagueñas,
los populares fandangos
y la Romería Loreña.
Setefillano era él,
Francisco Montoya Egea,
quien desde niño hechizaba
el corazón de la huerta
con su enamorada voz
de preciosas transparencias.
Curro Montoya, loreño
de los pies a la cabeza,
y, de la testa a los pies,
varón cabal de alma buena.
Entre ladridos de galgos
recorría Curro la sierra
respirando el aire puro
y cantando con pureza,
sentidos y hondos fandangos,
sobre su jaca rondeña;
fandangos que estremecían
los jarales y la piedras.
¡Ay, Curro, Curro Montoya,
ejemplo de alta nobleza,
hondo artista y andaluz
de la sencillez suprema;
que era Curro un hombre humilde,
que era El Niño de la Huerta,
cuyo corazón, tan grande,
no cabía en esta tierra,
por lo que al morir voló
con su voz a las estrellas
en donde sigue cantando
fandangos y malagueñas,
y, con loreña emoción,
la Romería Loreña;
que ángeles y querubines
al unísono celebran.
JUAN CERVERA SANCHIS
Ciudad de México, Primero de Noviembre
2007
A Juan Cervera Rueda, mi
padre.
UNA
MUJER
Una mujer gritaba,
jugándose la vida,
por las calles de Brenes,
pueblo de la provincia de Sevilla,
Andalucía:
"¡¡¡Franquistas, asesinos!!!"
Una mujer gritaba como loca,
acababan de matar a su esposo,
el padre de sus pequeños hijos.
Una mujer gritaba sin que nadie la oyera,
aunque todos la oían en aquel triste pueblo.
Una mujer gritaba, y lloraba y gemía,
sin consuelo de nadie,
sola y desamparada, fatalmente viuda
y con su vida rota para siempre.
Una mujer, mi madre.
...Por las calles de Brenes,
pueblo de la provincia de Sevilla:
"!!!Franquistas, asesinos!"
El eco de su voz resuena todavía
por ese Sur de España,
en que aún, ¡todavía!, claman en las barrancas,
y en las hoscas cunetas de las viejas veredas,
esqueletos sin nombre.
Una mujer gritaba,
gritaba una mujer, ¡ay, dolor!, ¡ay, dolor!,
y seguirá gritando, aunque ella ya esté muerta,
pues hay gritos tan hondos y tan altos
que nunca, nunca, nunca,
¡nunca jamás se extinguen!
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. Domingo,
Noche, 7 de Octubre 2007
VIENTO SOLAR
1
El alma niña del Sol,
que estaba triste ayer noche,
al amanecer cantó.
2
El Sol quería saber
por qué el azahar es blanco
y rojo loco el clavel.
3
Buscaba el Sol un espejo
en donde poderse ver.
Ignoraba que era ciego.
4
En la memoria del Sol
están vivos nuestros besos
y nuestros sueños de amor.
5
Si no fuera por el Sol
no existirían tus labios,
y mucho menos mi voz.
6
Una noche de verano
supe que los grillos eran,
del Sol, alegres heraldos.
7
Nos leía el pensamiento
el Sol del atardecer
traduciendo nuestros sueños.
8
Es verbo encendido el Sol.
Es el Sol música en llamas.
Es ardiente corazón.
9
Tú y yo somos dos partículas
de Sol, enamoradísimas
del fuego infín de la vida.
y 10
Somos, ¡oh, sí!, Sol que habla.
Sol que habla y piensa, esos somos;
a la vez que carne y alma.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. Atardecer, 23 Agosto 2007
MONEDA
ANVERSO
Que mujer y lealtad no van unidas
es algo que sabemos.
No suframos
por traición de mujer.
Tomemos de ellas
-las mujeres-
el caprichoso néctar
del instante
y démonos, sin más,
por bien pagados.
.
REVERSO
Que varón y lealtad no van unidos
es algo que sabemos.
No suframos
por traición de varón.
Tomemos de ellos
-los varones-
la efímera amistad
bajo el calor del vino
y pasemos por alto sus traiciones.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 15 Agosto 2007
NUEVOS HAIKUS
1
Cuando tú lloras
y yo bebo tus lágrimas
mi alma se endiosa.
2
Tú eres la fuente
donde mi sed se sacia
de agua naciente.
3
Gracias a ti
mi corazón revuela
cual colibrí.
4
En el rosal
se balancea la rosa
con gracia astral.
5
Donde tu pisas
las piedras tienen alas
de golondrinas.
6
En tu mirada
el ojo azul del mar
se mira y ama.
7
Tus sueños sueñan
que no eres más que un sueño.
Por Dios, ¡despierta!
8
El cementerio
explotaba de vida
con cada muerto.
9
En mi cartera,
con tu fotografía,
guardo una estrella.
Y 10
Cuando tú cantas
un coro de sirenas
puebla mi alma.
JUAN CERVERA SANCHIS
Ciudad de México, lunes 13 Agosto 2007
VINO CIEGO
En la sed del vino ciego
vi el amarillo del oro,
olí el aroma del sol
y me embriagué de calostros.
En el cristal de la vida
amé el iris de tus ojos
entre encajes y reflejos
de aerolitos presurosos.
Supe que nada es nombrable,
que cuando decimos gozo
no es gozo lo que decimos.
No es la flor del loto el loto
y no es el loto la flor.
Tú y yo somos muchos otros.
En la sed del vino ciego
fui saciando, poco a poco,
mi hambre de luz, cuando vi
lo inexplicable en tu rostro.
Mi rostro... No existe, ¡no!
Cuanto veo y cuanto y cuanto toco
no es como yo lo imagino.
¿Quién dice que es rojo el rojo?
¿Quién que el azul es azul?
En la sed del vino ciego
vi el amarillo del oro,
alcé mi copa de plata
y vi que no tenía fondo,
y vi que no tenía vino
y que el oro no era oro.
En la sed del vino ciego
me reencontré con tus mostos
y los viejos sabios, ¡ay!,
deliraban como locos.
En el jardín de mi casa
el rosal olía a heliotropo
y mi pensamiento herido
no salía de su asombro.
En la sed del vino ciego
descubrí que lo más próximo:
tu boca y mi boca, el beso,
eran lamentos remotos.
JUAN CERVERA SANCHIS.
México D.F. 8 de mayo 2007
POSTAL
Yo sé la antigua historia del vino
y del azul
y conozco el secreto mudo del abedul.
Soy rey de las palabras, reino en el yo
y el tú.
Amo el punto en la í y hago versos en ú.
Hablo con Juan Cervera mientras juego y
escribo,
en la ciudad de México, a ser libre y cautivo.
Cae la noche despacio por Reforma, en mis
ojos
la vida es como un aire de arco iris y antojos.
¿Qué andaluz-mexicano, de
pirámide y reja,
imagina que canta y en silencio se queja?
Se detiene un instante la belleza del mundo
en la voz de la noche y en mi amor vagabundo.
Pienso en seres lejanos, vibro en el calofrío
y, el misterio, de súbito, tiene aliento de río.
Miro el negro café que, en la taza,
humeante
solicita mis labios como novia soñante.
Es hora de volver a des-rodar mi vía.
Pago y vuelvo silbando mi diario adiós al día.
Debo dormir, soñar y olvidarme del
hombre
que convive conmigo y responde a mi nombre.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 26 Abril 2007
DE BAJA
Y le dieron de baja en el partido,
por cierto ya hecho añicos,
el partido.
De baja, sí, de baja,
como se da a una póliza,
y, de paso, expulsado y condenado
(¡ah San Cabrón El Bizco,
santo entre los más santos)
al perpetuo ostracismo.
El comité lo dijo,
lo dijo el comité
y sentenciado así
(¿de dónde salen, ¡ay!, tantos hijos de puta?)
el miembro quedó fuera,
por más que le colgaran las pelotas
entrepiernas, grandísimas,
ya que era un valiente,
pues los castrados nunca jamás nunca
serán dados de bajo
de éste o de aquél otro partido.
Y le dieron de baja
por aquello tan simple
de que toda verdad
estorba a los partidos.
Libre ya de cerrojos y cadenas
y sucias componendas
saboreó el café sin azúcar
de la siempre preciosa libertad.
Y le dieron de baja
y libre al fin de la oscura mazmorra,
donde se apandillaban los mediocres,
nadó a contracorriente,
caminó cuesta arriba
y ensayó una canción,
su canción, la muy suya,
la no cantada a coro y por la fuerza
como aquel himno gris y partidario
en donde la mentira lo era todo.
Y le dieron de baja
y comenzó a ser él, sin cortapisas,
lo que sin duda no fue nada fácil,
pero por lo difícil fue hermosamente hermoso.
JUAN CERVERA SANCHÍS
MÉXICO D. F., LUNES 23 ABRIL 2007
LOS RUNASIMIS
Los runasimis del Perú
recobrarán la luz.
Allá en el Iguazú
hay peces de tisú.
La sed de Tonatiuh
inventó el arcaduz.
La sombra del laud
es un canario azul.
El dolor de la cruz,
¿qué sería sin Jesús?
Juan Cervera Sanchís
5 de Abril de 2007
ROSA VERDE
La rosa verde se muere
Se muere la rosa verde. .
El aire besa tus sienes.
Tu pensamiento se enciende.
Sabes de pronto que eres
quien no eres.
¡Oh aroma de rosa verde, .
tan joven y sutil siempre!
Juan Cervera Sanchís
5 de Abril de 2007
EL RUISEÑOR
El ruiseñor
quería morir de amor.
En la raíz de la flor
la tierra, el agua y el sol,
con trinitaria emoción,
se hablaban de tú con Dios.
Que quería morir de amor
el ruiseñor.
Juan Cervera Sanchís
5 de Abril de 2007
LLANTO
Lloro porque no tengo, mira
que rara forma de llorar,
mas que esta pobre y limitada vida,
mas que esta vida pobre y limitada.
¡Tan pobre que es de todos menos mía!
Vivo queriendo estar en tantos sitios
donde no puedo estar, que es agonía
esto de estar, sabiendo que no estoy,
en donde estoy llorando mi alegría.
Es por eso no más que no puedo evitar,
falto de tiempo, cautivo de mi sombra dolorida
y sujeto al espacio de mi cansado cuerpo,
imaginar, soñar y desear mil y una vidas.
Uno y mil cielos en que urdir mil y una fantasías
en un y mil países diferentes, en un y mil planetas lejanísimos.
¡Ah, qué hermoso, hermosísimo sería!
Y así, ¡oh, sí!, poder estar. al mismo tiempo,
y sin nostalgia,
con Carmen, con Belén, con Julieta y Sofía;
y brindar con Fernando y conversar con Miguel
y estar aquí y allá, y en todas partes, sin conocer
la prisa.
Llámenme loco, desatado, absurdo, digan pues lo que quieran
de mi por desear tener mil y una vidas,
pero es que, la verdad, al desnudo y sin más, ¡oh, amigos
míos!,
tener tan solo una es algo que me duele y me limita.
JUAN CERVERA SANCHIS
MÉXICO D. F., 29 Marzo 2007
ESCRIBO
Escribo para ti que aún
no has nacido
desde este dos mil siete acanallado
por Forbes, por su lista y lo robado;
que sin ladrón no hay rico ni engreído.
Escribo para ti, ya desvivido
desde antes de nacer, y derrotado;
con la bolsa a la baja y asaltado
por la mercadotecnia y lo podrido.
Escribo porque escribo, a mi pesar
cada día más pobre y más consciente;
seguro de que nada ya es seguro.
Para ti escribo, sí,
por no llorar,
en este mundo absurdo y deprimente;
de sus miedos esclavo y sin futuro.
JUAN CERVERA SANCHIS
MÉXICO D.F. 13 MARZO 2007
NO CREAS
No creas que mi muerte es
solamente mía.
No vayas a creer que tu vida es tu vida.
El corazón del tiempo se esfumó en la ceniza.
En la mansión del hambre el hambre no cabía.
Alguien tiró un zapato. Me puse la camisa.
Me asomé a tu mirada. Tu ceguera fue mía.
En la ciudad del miedo de miedo se moría.
Se cerraban los templos. Se abrían las cantinas.
Los borrachos tiraban las botellas vacías.
Enredada en su sombra la justicia dormía.
La lepra entraba a saco en los vientres encinta.
Irremediablemente el mundo daba risa
mientras todos llorábamos lágrimas asesinas.
Niñas vírgenes daban gritos que nadie oía.
Ejércitos de locos desfilaban de prisa
yendo de la violencia a la violencia misma.
¡Cuántos brazos sin cuerpo! ¡Cuánta sangre
vertida!
¡Oh, amigo mío!, no creas que tu vida es tu vida.
No creas que mi muerte es solamente mía,
creas pues, o no creas, todo al fin se recicla.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., Lunes 5 Marzo 2007
SONETO DEL SOL
El soneto del sol nos enaltece.
El soneto del sol nos amotina.
El soneto del sol nos ilumina.
El soneto del sol nos enfebrece.
El soneto del sol nos estremece.
El soneto del sol nos alucina.
El soneto del sol nos vitamina.
El soneto del sol nos enriquece.
El sol es un soneto enaltecido.
El sol es un soneto amotinado.
El sol es un soneto enfebrecido.
Es un soneto el sol iluminado.
Es un soneto el sol enriquecido.
Un soneto es el sol enamorado.
JUAN CERVERA SANCHÍS.
México D. F., 2 de marzo 2007.
CUERDA FLOJA
Nací en la cuerda floja.
Crecí en la cuerda floja.
Viví en la cuerda floja
y ahora que agonizo
sigo en la cuerda floja
esperando mi muerte
para ver si es posible
liberarse
de esta angustiosa cuerda
ciega y cruel
en donde, a contra vida,
canto y grito
como uno más, de tantos
millones como nacen
y mueren sin remedio
cada día,
sobre la cuerda floja
de este planeta nuestro,
tan sufrido,
donde a pesar de todo,
todavía, huele a niños
y a inocentes muchachas
mágica y bellamente enamoradas.
JUAN CERVERA SANCHIS
MÉXICO D.F. , 10 FEBRERO 2007
2007
Comienza el 2007
y todos los autómatas
como perros de circo,
lindamente amaestrados,
te dicen: "Feliz Año".
¡Ah, qué lindo, qué lindo!
¡Son tan originales
estos perros de circo de dos patas!
Sí, comienza el 2007
y, exactamente igual que el 2006,
todo sube felizmente de precio.
¡Ah, que felicidad tan feliz es la nuestra!
Comienza el 2007
y el 2 y el 7, ¡ay!, suman 9.
¿Qué quiere decir esto?
En realidad no quiere decir nada,
simplemente comienza un nuevo año,
lo que no es nada nuevo,
y tú, para empezar,
no quieres ya hacer cuentas;
que hagan otros sus cuentas,
que cuenten agujeros,
que sumen o que resten autoengaños.
Consciente tú del mundo,
dividido y absurdo, en que te asfixias
multiplicas constantes desencantos.
Comienza el 2007
y, exactamente igual
que volverá a ocurrir el 2008,
y ya nos ocurrió en el 2006,
la cosecha de mierda será mucha
y los hijos de puta seguirán imperando.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F. Vísperas de los Santos Reyes
OLVIDÉ
Olvidé que moría
y agradecí al olvido
tan precioso consuelo;
que gran consuelo es
para el agonizante
el aire del olvido.
Olvidé que moría
y, al aire del olvido,
disfruté de la fiesta
y soñé que mi vida
se vestía de nuevo
de fragantes y niñas ilusiones.
JUAN CERVERA SANCHIS
México D. F., 30 Diciembre
2006
GRANO DE ARROZ
Para mi abuelo Pascual Sanchís Sanchís,
natural de Barcheta, Valencia, introductor del cultivo del arroz en
tierras de Andalucía.
La belleza está ahí
y ahí está la poesía,
en el grano de arroz,
y la sabiduría
y la luz del amor.
Ahí, ahí, ahí:
en el grano de arroz.
JUAN CERVERA SANCHÍS
México D.F., 29 Diciembre 2006
SIN DINERO
Me quedé sin dinero.
Me quedé sin amigos.
Me quedé sin amante
y con mi sombra herida
de inmensos desencantos.
En mis bolsillos rotos
gritó la urraca amarga de la desolación
y, en plena bancarrota, caminé a la deriva.
Supe que sin dinero las puertas se cerraban
con trancas y cerrojos y vueltas
y más vueltas de llaves para mí.
Pedí prestado en vano
y hundido en la indigencia
recordé una coplilla
que escuché alguna vez
siendo un adolescente:
"Ar pie de un árbo sin fruto
me puse a considerá:
Que pocos amigos tiene
quien no tiene ná que dá."
Y me quedé sin más
como se queda el árbol anciano en el otoño,
y aún mucho peor: sin retoños ni sueños,
sin fantasías secretas que urdieran primaveras,
y vestido de hojas amarillas
intenté dialogar con las hormigas
hundido en mi dolor de pájaros hambrientos
y sin trigo al alcance de sus picos.
Me quedé sin cartera, ¿para qué la quería?
Mis tarjetas de crédito, ya sin crédito alguno,
remordían el plástico
entre ciegas y crueles carcajadas,
pues la vida es así de hija de puta
y, al pobre, la verdad sea dicha,
y de paso desdicha, ni la burla perdona.
Me quedé patitieso.
Me quedé boquiabierto.
Me quedé con la soga
apretándome el cuello y sin querer ahorcarme,
y una viga de dólares visiblemente falsos
se rompía a pedazos
entre devaluados euros sin voz ni voto
y libras esterlinas de juguete.
Pedí desesperado auxilio a la Poesía
y, fue entonces, que descubrí
el por qué y el para qué
de la aún no nacida rosa azul
y me embriagué de luz